XXII CONGRESO INTERNACIONAL DE LA SEDLL

 

CEPLI - UNIVERSIDAD DE CASTILLA LA MANCA

Cuenca / 24-26 DE NOVIEMBRE DE 2021

Hoy día es muy complicado tener una integración normalizada en la sociedad sin saber leer, ni comprender la información que nos rodea. Hemos de manejar, por tanto, la idea de formar lectores/as pensando en la lectura como una exigencia vital, una necesidad que nos permite vivir lo cotidiano y que nos ayuda a conocer el mundo. La literatura es un camino privilegiado para acceder a la cultura y a nuestras propias identidades. Las obras literarias son productos culturales en contextos determinados, que los/las lectores/as interpretan de acuerdo con sus características y las del propio texto literario, pero siempre desde un determinado marco cultural y social. La literatura, como la lengua, es el resultado de aplicar normas y criterios expresivos y comunicativos; pero enseñar literatura no es fácil porque el discurso literario exige competencias específicas para su comprensión.

Nadie debe dudar de que el proceso de creación del sentido en una comunicación literaria coincide con el propio proceso de construcción personal, porque en ambos casos se trata de proporcionar referencias para ser capaces de interpretar el mundo. Debemos entender que la enseñanza de la literatura ha de tener el objetivo de formar lectores/as con competencia literaria y para lograr esto lo primero es leer comprensivamente para adquirir competencia lectora y después llegar a la competencia literaria. De esta manera, los/as lectores/as adquieren la capacidad cognitiva necesaria para enfrentarse con eficiencia a cualquier texto.

Esta es una de nuestras exigencias como docentes: facilitar la educación literaria y que el alumnado aprenda a leer literariamente, disfrutando y valorando la lectura, con el objetivo de que la experiencia personal de la lectura les permita conocerse a sí mismos/as, desarrollar el pensamiento crítico e interpretar la realidad para entender y conocer mejor las relaciones sociales en las que estamos inmersos. En este proceso de formación del lector literario, la literatura infantil y juvenil cobra gran relevancia, pues es a través de ella como los/as lectores/as incipientes se van a ir familiarizando con las convenciones propias del lenguaje literario. Hoy día nadie duda ya de la existencia de un tipo de literatura dirigida a la infancia, con unas características específicas en relación con la madurez de los lectores y su capacidad de recepción literaria. La literatura infantil es literatura, sin adjetivos, sin corsés estereotípicos, ni sobreactuaciones, es un intento de capturar la vida, comprender y habitar el mundo. La literatura infantil propone a los/as lectores/as un recorrido por sí mismos y por la sociedad de la que forman parte. Sin embargo, uno de los problemas que pueden surgir es la excesiva escolarización e instrumentalización de este tipo de literatura y, con ello, un alejamiento del gusto por leer y del propio valor de la lectura. En este espacio es donde tiene sentido la formación de un profesorado que sea consciente de que la LIJ es una literatura clave para la formación de los lectores literarios que, además, es capaz de ayudarles a analizar sus realidades y despertar sus expectativas más allá del propio placer de la lectura. Este congreso reflexiona en torno a todas estas cuestiones con la intención de aportar conocimientos, ideas y experiencias; pero, sobre todo, para fomentar el diálogo y un intercambio fructífero entre especialistas con la intención de enriquecer sus prácticas educativas.

Fechas importantes

30 de junio - envío de resúmenes

15 de septiembre - inscripción con precio reducido

Más información en la web del congreso.